El XVIII Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba, celebrado del 3 al 5 de julio en Gijón, aprobó una declaración final y un plan de acción para intensificar la lucha contra el bloqueo económico y mediático, defender la Revolución Cubana y fortalecer la
Gijón acogió los días 3, 4 y 5 de julio de 2026 el XVIII Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba, una cita imprescindible para el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba (MESC) y para todas las organizaciones comprometidas con la defensa de la soberanía, la dignidad y la Revolución Cubana. En el año del centenario de Fidel, Asturias se convirtió durante tres días en un espacio de encuentro, debate, confraternización y compromiso internacionalista.
El Encuentro arrancó el viernes 3 de julio con la inauguración de una placa conmemorativa en los Jardines de Alicia Alonso, símbolo del vínculo profundo entre Cuba y Asturias, y continuó con la constitución de la mesa de credenciales, la apertura oficial, los saludos de las organizaciones invitadas y las intervenciones de la mesa oficial. La jornada concluyó con un espacio de bienvenida y fraternidad entre las delegaciones participantes, reafirmando una idea central: la solidaridad con Cuba no es una consigna vacía, sino una práctica organizada, constante y necesaria.
Durante el sábado 4 y el domingo 5 se desarrollaron los talleres centrales del Encuentro, articulados en tres grandes ejes de trabajo: estrategias de lucha contra el bloqueo, comunicación y batalla de ideas, y cooperación y donaciones. El debate partió de una realidad incontestable: Cuba sufre desde hace más de seis décadas un bloqueo económico, comercial y financiero ilegal, inhumano y cruel, agravado en la actualidad por nuevas medidas de presión, el cerco petrolero, la inclusión de la isla en la lista unilateral de supuestos países patrocinadores del terrorismo y las amenazas de agresión impulsadas desde Washington.
Uno de los debates centrales fue cómo intensificar la lucha contra el bloqueo en todos los frentes. El taller específico abordó la necesidad de combinar movilización en la calle, iniciativas institucionales, campañas unitarias, trabajo en el Parlamento Europeo, brigadas solidarias, acciones exprés en espacios públicos y una mayor coordinación con sindicatos, movimientos feministas, ecologistas, juveniles y organizaciones antiimperialistas. También se planteó la importancia de organizar giras de ponentes cubanos, fortalecer el Observatorio Mundial contra el Bloqueo y avanzar en un equipo jurídico que documente y denuncie las afectaciones concretas del bloqueo en el Estado español.
El Encuentro tuvo también una dimensión profundamente política y comunicativa. En el taller de comunicación se debatió cómo hacer frente a la guerra comunicacional contra Cuba, cómo mejorar la relación con medios alternativos, redes sociales y espacios de comunicación propios, y cómo reforzar herramientas imprescindibles como Cubainformación, entendida como un instrumento estratégico para romper el bloqueo mediático y defender la verdad frente a la manipulación, el silencio y la demonización permanente de la Revolución Cubana.
La cooperación solidaria y las donaciones ocuparon otro lugar fundamental. El taller específico abordó la necesidad de coordinar campañas materiales para los dos próximos años, priorizando salud, medicamentos, equipos e insumos sanitarios, alimentación, deporte, educación y apoyo a la transición energética de Cuba. También se debatió sobre la coordinación de contenedores, la articulación con MediCuba Europa, la presentación de proyectos de cooperación al desarrollo y la necesidad de vincular la ayuda material con campañas políticas que denuncien las causas reales de las dificultades que atraviesa el pueblo cubano: el bloqueo criminal de Estados Unidos.
La programación pública del Encuentro se abrió además a la ciudadanía en el marco de la Semana Negra de Gijón. El sábado tuvo lugar la charla “Cuba frente al imperio. Internacionalismo, paz y resistencia ante Estados Unidos”, con la participación de Fernando González, diputado de la Asamblea Nacional de Cuba y presidente del ICAP, y Javier Couso, activista de Justicia para José Couso. El domingo se celebraron los encuentros “La Cuba que viene: memoria, futuro de paz y revolución”, con Elián González y Fidel Castro Smirnov, y “Fidel, cien años de futuro”, con David Rodríguez, Aníbal Garzón y Fidel Castro Smirnov, entre otros participantes.
El XVIII Encuentro concluyó con la aprobación de una Declaración Final contundente, que respalda a la Revolución Cubana en su derecho inalienable a defender su soberanía y autodeterminación; condena las amenazas de agresión de Estados Unidos; exige el fin del bloqueo; reclama la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo; denuncia la inclusión del ICAP y AMISTUR en la lista de instituciones sancionadas por la OFAC; exige a la Unión Europea que no sea cómplice de las presiones de Washington; reclama la devolución del territorio ocupado ilegalmente por Estados Unidos en Guantánamo; y demanda una compensación económica justa por los daños humanos y materiales provocados durante más de seis décadas de agresiones.
Junto a la Declaración Final, el MESC aprobó un Plan de Acción para el próximo periodo, con el objetivo de fortalecer un movimiento de solidaridad coordinado, capaz de romper el bloqueo económico y mediático contra Cuba. Entre las medidas acordadas destacan la promoción de una Jornada Mundial de Lucha contra el Bloqueo el 3 de febrero, la realización de acciones coincidiendo con la votación en Naciones Unidas, campañas de firmas, mociones institucionales, vídeos divulgativos, actividades culturales, mesas informativas, campañas con enfoque feminista, acciones ante el Parlamento Europeo, formación en comunicación, giras de ponentes cubanos, brigadas de solidaridad y nuevas campañas de cooperación bajo el lema “Contra el Bloqueo de EEUU, Energía para Cuba”.
Desde el PCA Sevilla reafirmamos nuestro compromiso con estas conclusiones y con la tarea urgente de seguir construyendo solidaridad organizada con Cuba desde cada territorio, desde cada agrupación, desde cada institución y desde cada espacio de lucha. Defender a Cuba es defender el derecho de los pueblos a decidir su futuro sin chantajes, sin bloqueos, sin sanciones y sin amenazas militares. Es defender la soberanía frente al imperialismo. Es defender la dignidad de un pueblo que, pese a todas las agresiones, sigue siendo ejemplo de resistencia, justicia social, internacionalismo y esperanza.
Cuba no está sola. Frente al bloqueo, más solidaridad. Frente a la mentira, más verdad. Frente al imperialismo, más organización popular e internacionalista.
cooperación solidaria en los próximos dos años.




