Las propuestas de Alberto Núñez Feijóo de suprimir el Ministerio de Igualdad y derogar la Ley Trans nos preocupan y las rechazamos con firmeza desde el Área Feminista del PCA en Cádiz. Lejos de ser un simple ajuste administrativo, apuntan a una forma de gobernar en la que la igualdad pasa a un segundo plano y se cuestionan derechos que el movimiento feminista ha tardado décadas en conseguir.
Conviene preguntarse quién sale ganando cuando se desmantelan las políticas feministas y quién paga el precio. Lo pagan las mujeres de la clase trabajadora gaditana, las víctimas de violencia machista y las personas LGTBI+, sobre todo quienes viven situaciones más frágiles.
Cádiz conoce bien lo que significa la falta de oportunidades: años de desempleo estructural, contratos temporales y salarios bajos. En ese contexto, las mujeres son quienes más sufren la precariedad. Hablamos de las camareras y trabajadoras del turismo, de las empleadas del hogar, de las cuidadoras, de las jornaleras y de las vecinas de los barrios obreros de la Bahía, la Sierra y el Campo de Gibraltar. Muchas de ellas sostienen a sus familias con ingresos insuficientes y con un trabajo de cuidados que nadie reconoce.
Por eso la igualdad no es un capricho ideológico ni una partida sobrante. Es lo que permite financiar la prevención de las violencias machistas, el acompañamiento a quienes las sufren y la lucha contra la discriminación. Si se recortan esos recursos, el resultado será menos protección y más desigualdad, por mucho que se venda como austeridad.
Desde el PCA de Cádiz lo tenemos claro: los derechos no los regala ningún gobierno, se han ganado con la lucha de la clase trabajadora y del feminismo. Exigimos presupuestos suficientes, servicios de atención que lleguen a todos los municipios de la provincia y una igualdad que se note en los barrios, en los centros de trabajo y en los hogares.
El 29N también se vota por nuestros derechos
El 29 de noviembre no basta con la indignación. Hay que transformarla en organización y en voto, para proteger lo conseguido y seguir avanzando.
Apostamos por una izquierda transformadora y feminista, comprometida con la clase trabajadora, que no ponga la igualdad sobre la mesa de negociación, que plante cara a las violencias machistas, que defienda a las personas LGTBI+ y que destine los recursos públicos a quienes más los necesitan.
Hacemos un llamamiento a las mujeres gaditanas, a la clase trabajadora y a todas las personas que creen en la igualdad para movilizarse frente a cualquier intento de involución.
Cuando se atacan los derechos de las mujeres, se ataca a toda la sociedad. Lo que no se defiende, se pierde. Y frente al machismo y la reacción, respondemos con más feminismo, más organización y más lucha de clase.




