El Golpe de Estado del Coronel Casado al Gobierno de la II República

31 de Octubre de 2018

EL GOLDE DE ESTADO DEL CORONEL CASADO TRAIDOR A LA REPÚBLICA JUNTO CON DOS TRAIDORES MÁS, EL SOCIALISTA JULIAN BESTEIRO Y EL ANARQUISTA CIPRIANO MERA, ENTRE OTROS.

El socialista Julian Besteiro sería el primero en intervenir. Durante su discurso siempre tuvo al lado a Casado. Las caras de los presentes hablan por si solas de la trascendencia del momento. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).El golpe de Estado protagonizado por el traidor a la Segunda República, coronel Segismundo Casado López, se gesta el 5 de marzo de 1939, este mismo día, éste notificó a su Estado Mayor que el Gobierno de Negrín sería sustituido por un Consejo de Defensa y se entrevistó con el anarquista Cipriano Mera Sanz, jefe del IV Cuerpo de Ejército, única gran unidad en la que podía confiar.

El presidente de la República, Negrín con la colaboración del Partido Comunista de España (PCE) intentaba mantener desesperadamente un esfuerzo bélico con la esperanza, no de la victoria, sino de un acuerdo de paz honorable, mientras Casado prepara su plan en colaboración con las redes de espionaje franquistas y la Quinta Columna de Madrid.

El traidor Casado justificó su Golpe de Estado aduciendo que pretendía impedir una toma del poder comunista inspirada por Moscú, aunque esta acusación era claramente falsa. La posterior justificación de Casado fue su indignación por el hecho de que Negrín y los comunistas hablaran de resistencia hasta el final, al denunciar el compromiso de Juan Negrín con la resistencia continuada, estaba ignorando los hercúleos esfuerzos del presidente por conseguir diplomáticamente una paz negociada con garantías adecuadas ante el justificado temor a la represión franquista.

En Madrid, el Consejo de Defensa dio a conocer su constitución definitiva: el general José Miaja, Presidente; Julián Besteiro, Estado; Segismundo Casado, Defensa; Wenceslao Carrillo, Gobernación; González Marín (CNT), Hacienda; Eduardo Val (CNT), Comunicaciones; Miguel San Andrés (Izquierda Republicana), Justicia; Antonio Pérez (UGT), Trabajo; Sánchez Requena (CNT), secretario. Éstos, fueron los principales traidores de la Segunda República, incluido el anarquista Cipriano Mera, que no aparece en el Consejo de Defensa, pero, que sin embargo con el IV Cuerpo de Ejército que manda ayuda a Casado y a otro traidor importante, el general Manuel Matallana Gómez.

Este golpe de Estado cuesta la vida a 2000 camaradas comunistas aproximadamente, al no alinearse con las huestes de Casado.

Rendición del coronel Casado, Madrid 1939Casado incurrió en errores de bulto fácilmente detectables que la historiografía ulterior ha rendido a minusvalorar, ya que cuando escribe sus memorias, se encontraba enfermo o no tenía documentación a mano. Hay que señalar que los historiadores de la guerra civil durante el franquismo, los guerreros de la guerra fría y aquel adalid del anticomunismo militante que fue Burnett Bolloten elevaron las fantasías de Casado a la categoría de hechos indiscutibles. La operación, historiográficamente hablando, pareció acabar bien para él pues constituyó un monumento a su auto exculpación que ha engañado a multitud de autores, incluso hasta en fechas recientes.
Desgraciadamente la historia se escribe con documentos. Todos ellos, se pueden localizar en Ávila, Londres, Moscú, Madrid, París y Segovia y permiten afirmar que, cuando menos, la fantasía, amén de otras consideraciones, se sobrepuso a sus escrúpulos y que el sambenito de traidor del que siempre quiso zafarse le viene, en realidad, como anillo al dedo.

El 1 de abril de 1939, treinta y tres meses después del alzamiento militar y golpista del criminal de guerra y genocida Franco, finaliza la Guerra Civil, dos semanas después, el 15 de abril de 1939, Hitler invadía Checoslovaquia, burlando los acuerdos que había firmado en Munich con Francia y Gran Bretaña.

Cabría preguntarse: ¿qué habría sucedido de haber aguantado el Gobierno de Juan Negrín con el apoyo de los comunistas hasta después del 15 de abril?, ¿hubiese entrado España en la Segunda Guerra Mundial por el apoyo prestado a Franco de Hitler y Mussolini?

Eso ya, se queda al gusto del consumidor.


por Fco. Javier Mingorance Morcillo, miembro del Núcleo del PCA en Almería

Categorías: Memoria Democrática

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